Pon el foco en el packaging de tus productos

Pon el foco en el packaging de tus productos

Pocas sensaciones se equiparan a adquirir un producto nuevo que tanto deseas, ya sea para la empresa o para uso personal. Y es que el éxito de una venta no se consume simplemente cuando el cliente paga el producto, sino que se desarrolla a lo largo del tiempo.

Y con el paso de los años las empresas ponen cada vez más y más esfuerzo en la presentación de los productos, porque está demostrado que los consumidores sienten diferentes sentimientos cuando van a abrir un producto, y esto es algo con lo que se juega mucho.

La manera en la que se presenta un producto se denomina packaging, y no solo incluye el envoltorio del producto, sino que también está incluida su colocación dentro de la caja, la disposición de los accesorios, las instrucciones y incluso los posibles detalles que la empresa crea, como las cartas de agradecimiento.

Tampoco tenemos que ponernos demasiado exquisitos con el packaging, porque a veces pierde la esencia que tiene que transmitir al consumidor, y esta es la identidad corporativa de la empresa. Por tanto, el packaging tiene que ser una extensión de la identidad corporativa de la empresa.

Para ello, tenemos que tener muy claro que los productos o servicios que creemos tienen que ir en la misma línea de la imagen corporativa. Ya que de esta manera crearemos una consistencia que hará ver al cliente la importancia del producto y su alineamiento con una identidad corporativa.

Esto es algo que pocas empresas especializadas, y el mejor ejemplo de empresa que crea productos dónde la imagen corporativa es muy visible es Noreste, un estudio de diseño gráfico en Barcelona, cuyo equipo tiene más de diez años de experiencia creando packaging de empresas muy importantes, que han tenido mucho éxito. Pero vamos a hablar de los puntos más importantes del packaging para saber cómo orientar nuestro próximo producto.

No pierdas de vista tu identidad corporativa

La identidad corporativa es uno de los aspectos más importantes que deben determinar y tener claros las empresas. Frecuentemente es necesario observar la dirección que se sigue desde los diferentes departamentos para comprobar que las acciones que se llevan a cabo se hacen en consonancia con los valores que la compañía pretende transmitir.

Hay que tener en cuenta la evolución de la empresa, conociendo la identidad e imagen pasada y teniendo en cuenta la actual, ya que en el caso de introducir modificaciones será adecuado mantener esos valores con los que los usuarios nos asocian y no despistarlos con grandes cambios que nos hagan perder confianza y credibilidad. Se trata, por tanto, de generar asociaciones en la mente del consumidor con el objetivo de hacer que se identifiquen rápidamente con los productos e incentivar las compras.

Las dos principales herramientas con las que se construye la identidad corporativa son el logotipo y el packaging. El logotipo es una parte básica en la identidad para que los consumidores asocien de forma rápida los productos a una marca, pero en los últimos tiempos la competencia de los mercados ha impulsado la importancia del packaging que engloba y envuelve tanto a la identidad visual como al logotipo determinando en gran medida las decisiones de compra de los consumidores. El packaging es una herramienta básica del marketing que debe transmitir los valores y la filosofía de la compañía, lo cual llevará a crear una imagen limpia y fresca en la mente de los clientes.

Y hay que tener en cuenta muchos factores para generar esa imagen limpia y fresca, ya que el consumidor hoy día es más racional y menos impulsivo, con lo que es imprescindible conocer el público objetivo para enfocar correctamente y tratar de sorprenderlo y fidelizarlo.

El packaging tiene que presentar los colores, letra y tipología acordes al producto e imagen de marca, cuidando aspectos como el transporte, el respeto al medio ambiente o la seguridad del propio producto. Y además, debe resaltar las cualidades del producto habiendo previamente estudiado la competencia.

Por último, el packaging que será exitoso será aquel que esté creado para durar la vida del producto, ya que añade un valor añadido que aporta más información a los consumidores para decidirse por la compra del producto. Aunque hay que tener en cuenta la optimización de los costes intentando innovar y personalizar en consonancia con las prácticas de los negocios e-commerce de los últimos años.