Tecnologías de la comunicación

¿Cartuchos compatibles u originales?

Si hablamos de economía el dilema está claro: el cartucho de tinta o tóner compatible siempre es mucho más barato que el original y, por lo tanto, hablamos de un ahorro muy interesante, sobre todo para empresas o particulares que impriman una gran cantidad de folios al mes. No obstante, el debate al respecto está abierto, y es que muchas marcas aseguran que utilizar recambios compatibles puede reducir el tiempo de vida de sus impresoras mientras que los fabricantes afirman que esto es solo un bulo que hacen circulas las firmas para evitar que los usuarios acaben comprando fuera de sus tiendas.

Por ejemplo, según Impresión Digital, el tóner de Brother produce un 57% más que los cartuchos compatibles por lo que, aunque es más caro, el original acaba saliendo más económico. Ahora bien ¿es correcta esa afirmación? Desde Mestoner, tienda online especializada, aseguran que no, puesto que todo depende del fabricante del cartucho o tóner compatible y hay fábricas que dan a sus productos la misma o mejor calidad, en todos los sentidos, que las marcas originales. Ahora bien ¿es esto legal?

Muchos usuarios se llegan a hacer esta pregunta y la respuesta es clara: sí. Por ley, ninguna marca puede obligarte a comprar sus recambios y, por ende, cualquier producto fabricado bajo los cánones de calidad de la Unión Europea es susceptible de ser utilizado en cualquier impresora, siempre y cuando sea un modelo compatible, y ninguna marca puede desligarse de la garantía de dicha impresora, se hayan usado o no los cartuchos de tinta originales.

Ventajas

Los cartuchos o tóneres compatibles pueden aportarnos grandes ventajas frente a los originales:

  • Los cartuchos compatibles son más económicos
  • La calidad de la tinta suele ser óptima (todo depende del fabricante)
  • La impresora no sufrirá ningún daño por usarlos
  • Algunos son reutilizables

¿Impresora de tinta o en polvo?

En primer lugar debemos tener en cuenta que con un buen cuidado podemos alargar la vida de tu impresora, es decir, si vamos a tratarla adecuadamente, puede ser una inversión interesante, puesto que vamos a disfrutar de una vida útil considerable por lo que puede que nos interese optar por un modelo más potente ya que en la diferencia de precio al final la acabaremos amortizando.

En cualquier caso, debemos partir de la base de que la impresora de inyección utiliza cartuchos de tinta líquida, mientras que la impresora láser utiliza tóneres de tinta en polvo. Esto nos da a entender una de las principales diferencias que es el hecho de que, si la tinta líquida está mucho tiempo sin ser utilizada, se acaba secando, es decir, cartucho puede caducar, mientras que la tinta en polvo de las impresoras láser puede durar años y años sin ver alteradas sus propiedades.

La tinta líquida y por tanto la impresora de inyección está más pensada para realizar trabajos más pequeños como por ejemplo los que realizamos en casa o en una oficina pequeña, y de hecho cabe destacar que las bandejas tienen una menor capacidad para albergar papel, además de que los cartuchos cuentan con una cantidad muy limitada de tinta, lo cual hace que sean más económicos a la compra.

Sin embargo, los tóneres cuentan con una capacidad mucho mayor, lo que se traduce en que su precio de compra es más elevado pero, si realizamos un cálculo muy sencillo, nos daremos cuenta de que el precio por cada copia es muy inferior al precio de la tinta.

Aunque los modelos láser actuales nos ofrecen una gran calidad de impresión, es cierto que el cartucho de tinta líquida sigue siendo más efectivo en este sentido aunque es menos preciso, pero por ejemplo si queremos imprimir fotografías, en ese caso la impresora es mejor que sea de tinta líquida puesto que nos va a permitir un resultado mucho más profesional.