¿Cómo prepararse para cada tipo de jornada laboral?

¿Cómo prepararse para cada tipo de jornada laboral?

Las jornadas laborales deben ser cómodas para poder ser productivas, si estamos en constante tensión durante esas horas, no podremos dar los mejores resultados ni cumplir con nuestras responsabilidades a cabalidad. Esta presión se puede dar por dos escenarios diferentes: el primero que se trate de tensiones propias del trabajo -que si se dan durante largos períodos de tiempo, es porque en el equipo hay algo que está fallando- o por agentes externos.

Agentes externos pueden ser muchos: problemas familiares, horarios complicados, y en muchos casos, la no planificación a tiempo de cómo enfrentarse a la jornada de trabajo.

Planificar la jornada implica mucho más que tener una idea de lo que se hará en el lugar de trabajo o en las tareas que tenemos pendiente, pues son muchos factores a tomar en cuenta cómo calcular el tiempo que nos tardamos en llegar de un lugar a otro, lo que vamos a comer, lo que necesitamos llevarnos de casa para trabajar, los artículos de higiene personal, entre muchas otras cosas.

Por ello, es importante saber cuales son los elementos que debemos planificar con tiempo, de manera que tengamos más de la mitad del camino recorrido en el momento en que debamos prepararnos para ir a trabajar. Pensando en ello, hemos conversado con los especialistas de Timenet, empresa especializada en el registro de jornadas laborales, quienes con su experiencia nos dieron los mejores consejos para planificar la jornada de trabajo con antelación según el tipo de horario que se tenga.

Jornadas diurnas

Las jornadas diurnas son las más populares, esto ocasiona que veamos a muchas personas todos los días camino a su trabajo y que también, sea el momento más congestionado del día en el transporte público. Dentro de esta clasificación, hay varios tipos de jornada laboral, que es importante conocer antes de que entremos en la mejor manera de prepararnos para ellas. Estas son:

  1. Jornada laboral completa: La jornada completa es la más habitual y es aquella que se realiza por 40 horas semanales que suelen estar distribuidas en 8 horas diarias. También es cierto que puede establecerse que una semana se trabaje más horas y la siguiente se compense trabajando menos, pero el cómputo anual de horas no podrá exceder el máximo legal pactado de manera contractual.
  2. Jornada laboral a tiempo parcial: Este tipo de jornada laboral es también conocida como media jornada. Se caracteriza porque el empleado realiza sus tareas un número determinado de horas, fijadas previamente en el contrato, que nunca podrán superar las 30 horas semanales. En determinadas circunstancias la empresa puede solicitar al empleado la realización de horas complementarias cuando hay picos elevados de trabajo.
  3. Jornada laboral parcial por horas: Se trata de un contrato en el que se fijan un determinado número de horas en las que el trabajador hará sus funciones en horas alternas o consecutivas, pero nunca las desempeñará de manera constante. Es decir, cada día realizará un número de horas y su jornada no será igual todos los días de la semana.
  4. Jornada de trabajo partida: La jornada partida suele producirse en los contratados a jornada completa y consiste en la interrupción de la jornada laboral durante al menos una hora.
  5. Jornada de trabajo continua: La jornada laboral continua es la más común junto con la jornada a tiempo completo. La jornada continua es aquella en la que se realizan las horas estipuladas diariamente, pero hay una interrupción que puede ser de entre 15 y 30 minutos, según el convenio, para comer algo o simplemente descansar.

Para este tipo de jornadas, se recomienda una planificación un poco más extensa, ya que como hemos podido ver, son jornadas intensas en su mayoría que nos tendrán mucho tiempo fuera de casa y que, si somos honestos, van a complicarnos la organización diaria si no tomamos medidas. Es por ello que hemos resumido algunas de las cosas que pueden ayudarnos a preparar la semana si tenemos jornadas diurnas:

  • La alimentación es fundamental

Si salimos temprano en la mañana y regresamos a casa en horas de la tarde, es importante preparar con antelación las comidas o por lo menos parte de ellas, creando un menú semanal saludable. Lo ideal es hacer las cosas que demoran más tiempo, como las salsas, guisos, sopas, etc., con tiempo de antelación y mantenerlas en la nevera para ser utilizadas cuando se desee.

Para esto debemos planificar muy bien cuántas comidas se harán estando en el lugar de trabajo y cuantas en casa. Así como también las meriendas que preferiblemente deben ser frutas, galletas o alimentos saludables. Otro aspecto importante es la hidratación, llevar una botella todo el tiempo nos ayuda a mantenernos bien hidratados y podemos llenarla siempre que sea necesario.

Si todo esto se adelanta, al llegar a casa es mucho menos el trabajo de preparación diario, y se podrá descansar más y mejor.

  • Calcular bien los tiempos

Calcular los tiempos en relación a cuánto toma llegar desde casa al trabajo, es fundamental para la preparación semanal. No solamente hay que pensar en el tiempo que demoramos en la ruta (ya sea en transporte público o en coche particular), sino el invertimos en nuestra rutina personal, envasar las comidas y preferiblemente, tener un margen de tiempo extra en caso de imprevistos en el camino al trabajo. De esta manera siempre estaremos siendo responsables y puntuales.

  • Comodidad y buena presencia

Si usamos uniforme este siempre debe estar impecable cuando comience nuestro horario laboral, por ello si es posible, se recomienda vestir con nuestras prendas durante el trayecto y cambiarnos por el uniforme al llegar. Si esto no es posible, lo ideal es evitar en la medida de lo posible ensuciarlo.

Si tenemos un trayecto largo y vamos en transporte público, preferiblemente ir con zapatos cómodos y al llegar cambiarlos por los que usamos en el trabajo.

Jornadas nocturnas, festivas y por turnos

Estas jornadas son diferentes porque sus horarios no son los convencionales, por ello la preparación debe ser diferente tomando en cuenta que se estará fuera mucho tiempo según el caso, y por ello, la planificación debe ser muy cuidadosa. Este tipo de jornadas son:

  1. Jornada de trabajo nocturna: es aquella en la que el personal trabaja en un horario comprendido entre las diez de la noche y las seis de la mañana del día siguiente.
  2. Jornada laboral a turnos: Se lleva a cabo en empresas cuya actividad no puede parar porque necesita producir o dar servicio las 24 horas del día. Son, por ejemplo, el que realizan los bomberos, médicos, personal de fábricas, etcétera.
  3. Jornadas en días festivos: en este caso se suele incluir también el fin de semana de tal manera que este tipo de contrato y de jornada se lleva a cabo cuando la persona trabaja de viernes a domingo y los festivos que hubiese en los otros días de la semana.

Para prepararse para estas jornadas, aún cuando se deben tomar en cuenta los mismos aspectos que en las diurnas, hay otros que son muy importantes y que debemos saber:

  • Dormir lo suficiente

Al ser horarios tan complicados, es fundamental descansar lo más que se pueda antes de llegar al día laboral. Pues en cualquiera de los casos, la realidad es que estas jornadas -en muchos de los casos- comienzan justo cuando el resto de las personas están terminando las suyas.

  • Llevar una muda de ropa de cambio

En el caso de las jornadas por turnos de 24 horas o en aquellos casos en los que el trabajo implica mucho movimiento, lo ideal es que al finalizar la jornada podamos cambiar de ropa y si es posible, bañarnos en el lugar, para así poder hacer el regreso a casa más cómodos.

  • Tener a mano cargador del móvil y algunos pasatiempos

En este tipo de jornadas no convencionales suelen haber algunos momentos de tranquilidad. Si no se puede descansar (como es el caso de la hostelería o los operarios de fábrica), lo ideal es utilizar el tiempo en alguna actividad que ayude a mantenerse despierto. Ya sea leer un poco, escuchar algo de música o simplemente conversar con los compañeros es una buena manera de aprovechar ese tiempo muerto.

El cargador del móvil es fundamental porque las emergencias existen y pueden presentarse tanto de día como de noche, por ello, es necesario mantener la batería cargada para así poder comunicarnos al salir de la jornada laboral.

  • Hidratación y medicamentos para el dolor de cabeza

La falta de sueño y la deshidratación ocasiona dolor de cabeza, por ello es muy importante tener pastillas que puedan ayudar a disminuir el malestar y consumir líquidos constantemente durante las jornadas, sin importar si son nocturnas o por turnos. En este particular, tener a la mano gafas de sol también puede ayudar a disminuir el dolor de cabeza, sobre todo después de una intensa jornada nocturna.

En este mundo en el que pasamos mucho tiempo corriendo de un lugar a otro y con un ritmo de vida tan ajetreado, planificar nuestras responsabilidades nos hace la vida más sencilla. Si organizamos nuestras obligaciones en casa y con ellas adelantamos aquello que necesitaremos para poder cumplir con nuestras jornadas laborales, tendremos más tiempo libre y podremos disfrutarlo con nuestros seres queridos.