Facilidades para hacerse autónomo

Facilidades para hacerse autónomo

Estos tiempos no son fáciles para nadie. Aunque parece que la economía va lentamente mejorando, lo cierto es que, para muchos, sobre todo los que pasamos de los treinta, la cosa está complicada.

De Hobby a profesión

Siempre me ha gustado el diseño web, pero para hacer mis propias webs sobre aficiones. Lo típico, una web sobre un grupo musical o alguna web para algún amiguete. No tenía demasiadas ambiciones y tampoco tiempo en el banco para destinarlo a mayores empresas.

El caso es que con la reducción de oficinas bancarias que hemos tenido en los últimos años, en mi pueblo de Cantabria quitaron una oficina que había en mi pueblo donde trabajaba y me tocó ir al paro.

Salir del pueblo no me era posible por una enfermedad de mi padre y la verdad que tampoco estaba fácil la cosa. Así que estuve sumido en un letargo durante 1 año y pico sin saber que hacer realmente con mi vida.

Un buen amigo me dijo que me dedicara a hacer páginas web, que se me daba bien y tenía talento. Al principio me lo tomé a broma, ya que estábamos tomándonos unas copas, pero luego lo pensé mejor y no me pareció tan descabellado.

Al ver como estaba el panorama, entré en diversos foros de diseño web y vi como había bastante actividad. Según me enteré, los trabajos más serios eran para los que eran autónomos.

Cuando oí la palabra autónomos se me puso cara rara ¿Cómo me iba a meter yo en eso? ¡Qué cantidad de papeleos! Seguí leyendo y la verdad que no terminaba de verlo claro. Mucha gente se ponía a explicarlo con toda su buena fe, pero la verdad es que parecía complicado y no veía yo que fuera a hacer todo como es debido.

Vistas así las cosas, desistí. Al fin de semana siguiente se lo comenté a mi amigo y me dijo que eso a su suegro se lo lleva una gestoría en Santander. Le pedí por favor que me pasara la dirección y para contactar con ellos.

Me dio la dirección de TFS Abogados, fueron muy amables y me explicaron que ellos se encargaban de darme de alta como autónomo. Podían ayudarme a realizar la burocracia de trámites y papeleo. Charlando amigablemente, coincidimos en que muchas veces todas esas barreras administrativas eran las que hacían que la gente no se animara.

Mi razón principal, además de no entender mucho de los papeles que había que llevar era que además tenía que ir a Santander, que está algo alejado de mi casa y podía tirarme varios días yendo y viniendo con el lógico gasto que ello supone.

Así que opté por depositar mi confianza en ellos. Sin ningún tipo de problema me informaron de las ayudas, subvenciones y bonificaciones necesarias por las que se puede optar, así como a elegir los sistemas y criterios que más pudieran adaptarse a mi actividad profesional.

Una gran decisión la que tome y desde luego que no tengo problema en recomendar a todos los que queráis montar vuestro propio negocio el buscaros una asesoría que os lleve todos estos temas. La verdad es que, de no ser por ellos, casi seguro que hubiera descartado el ponerme como autónomo.

Ahora pasados unos meses, puedo decir que es la mejor decisión que he podido tomar, ya que de esta manera, tengo asegurado un trabajo. Soy mi propio jefe podríamos decir y eso ya es decir mucho. Los clientes los voy buscando en foros y también pongo anuncios en Internet donde así puedo hacerme con una cartera bastante maja.

Hay que intentar encontrar soluciones cuando la vida parece que no nos ofrece expectativas y si tienes algún tipo de habilidad que te guste puedes sacarle partido. Ahora mi amigo, el del principio me dice que, de no ser por él, seguiría en el paro…

A veces es curioso como ocurren las cosas y las casualidades se hacen protagonistas de nuestra vida. Yo tuve esa suerte, pero creo, en el fondo, que de una u otra manera al final, algo habría buscado y probablemente fuera mi afición, aunque desgraciadamente estaría trabajando en negro. Ahora cotizo y aunque no me voy hacer millonario, voy saliendo adelante.